Exposiciones íntimas:

Juan Francisco González

Exposiciones íntimas:

Juan Francisco González

Por medio de esta exhibición virtual, queremos presentar la totalidad de obras del artista que actualmente cautelamos en el museo. Se trata de trabajos de quien fuera uno de los padres del arte nacional, artista perteneciente a la generación de los “Grandes Maestros de la Pintura Chilena”.

Por medio de esta exhibición virtual, queremos presentar la totalidad de obras del artista que actualmente cautelamos en el museo. Se trata de trabajos de quien fuera uno de los padres del arte nacional, artista perteneciente a la generación de los “Grandes Maestros de la Pintura Chilena”.

Juan Francisco González

Nacido en Santiago en el año 1853, comenzó sus primeros estudios artísticos con el maestro Pedro Lira, quien lo incentivó a continuar su perfeccionamiento en la Academia de Pintura. Posterior mente, viaja a distintos lugares del mundo buscando nuevos conocimientos y temáticas para sus obras. Es en Europa donde recibió influencias del impresionismo y postimpresionismo, vanguardias que le otorgaron gran dinamismo y soltura a sus creaciones.

Fue un pintor infatigable logrando una fecunda producción artística con más de 4.000 obras de arte. El Museo Baburizza tiene el honor y la importante responsabilidad de cautelar 14 obras del maestro; todas muy diferentes entre sí y creadas en distintos momentos de su vida. Sin embargo, todas ellas poseen un denominador común: la naturaleza y la luz son siempre sus protagonistas.

Esta muestra nos brinda un testimonio de las distintas etapas y evoluciones artísticas que tuvo Juan Francisco González a lo largo de su vida. En estos lienzos podemos ver toda su paleta de colores desplegada. Desde los fríos grises y azules de su época temprana en Valparaíso (“Los barcos estáticos”); pasando por intensos amarillos, ocres y verdes presentes en muchos de sus paisajes del mundo como “Ponte Vecchio” o “Puente sobre el Rimac”; hasta los lienzos en colores apastelados de su última etapa, en la cual representa lugares del interior de la quinta región como “Nogales” o “La Herrería”.

La pinacoteca del Baburizza posee además algunas “Naturalezas Muertas” creadas por el artista en su denominada “Época de oro” (1907 – 1920), momentos en los que el artista utiliza intensos colores con una pincelada suelta y empastada. Sin dudas las “flores” de González, son parte del imaginario nacional y a todos nos evoca la figura del artista.

Entre todas estas piezas artísticas destaca una en particular, por el contraste que genera con las demás. La obra “El Capitán dinamita”, retrato de un soldado chileno herido en la Guerra del Pacifico, es una tela de gran formato que revela otras facetas creativas de Juan Francisco González, las vinculadas a la labor de artista por encargo (mecenazgo).

A pesar de su constante evolución pictórica, González siempre le otorgó un brillo especial a sus lienzos al poder plasmar la luz de una vívida forma. Sus pinceladas rápidas distribuidas como pequeños brochazos le otorgaban un protagonismo inusitado a la “mancha” (impresionismo) en un país acostumbrado a la pintura de “corte tradicional” o Academicista.

Juan Francisco González fue uno de los motores del arte nacional; un maestro que potenció ampliamente la educación de las artes visuales en nuestro país. Su obra cargada de influencias impresionistas fue la que permitió el ingreso de la Vanguardias Históricas a nuestro país. Con cautela, pero con objetividad, podríamos decir que sin el pincel de González nuestro país no habría desarrollado el arte contemporáneo. Finalmente, falleció en Santiago, en 1933, dejando una huella imborrable, hasta el día de hoy…

Auspicia:

Exposición digital