Desde que era niño, las alturas forman parte de la vida de Guy Wenborne, destacado fotógrafo de naturaleza que ha retratado nuestro país durante más de 30 años. “Siempre tuve claro que las grandes carreras no eran para mí, y tras estudiar un par de años administración agroindustrial, entendí que tenía que hacer de mi hobby mi trabajo y a punta de intuición empecé mi carrera como fotógrafo” señaló Wenborne en su sitio web.

¿Cómo se interesó en la fotografía aérea?

Mi interés en la fotografía aérea es principalmente por mi vínculo familiar. Mi abuelo fue piloto, mi papá y yo también. No éramos pilotos profesionales, sino que privados. Siempre estuvimos vinculados como familia a estar expuestos a poder volar. Por tanto, cuando decidí ser fotógrafo, fue bastante obvio y evidente poder incorporar la visión aérea a los proyectos y trabajos fotográficos que realizaba; sean de naturaleza, editoriales, encargos para industrias o desarrollos inmobiliarios.

A raíz de eso, ¿cómo se dio cuenta que la fotografía aérea y de naturaleza era lo suyo?

Siempre mi objetivo desde el inicio, fue poder dedicar el mayor tiempo posible a proyectos que involucraran la naturaleza. Cada vez que aparecía un plan que tuviese que ver con esta temática, era prioridad dentro del flujo de trabajo que tenía. A muy temprana edad disfruté de la naturaleza, ya sean con los viajes de pesca que hacíamos con mi abuelo o en las vacaciones. El tema de la naturaleza era muy importante y presente.

¿Los chilenos y chilenas tenemos una geografía privilegiada?

En Chile tenemos una geografía privilegiada y variada. Si bien poseemos elementos que existen en otros lados, la variedad de ecosistemas que tenemos en nuestro territorio es realmente impresionante, y a la vez, una responsabilidad de resguardarla. Creo firmemente que no somos conscientes como sociedad chilena del lujo que tenemos, lo que hace que cueste mucho darle prioridad a la conservación.

Durante los años que lleva dedicándose a la fotografía, ¿los paisajes han cambiado?

El calentamiento global y el hombre han sido modeladores del cambio de paisaje planetario. Los ciclos de calentamiento global, tanto como eras glaciares, modelan y cambian constantemente. Lo normal en nuestro planeta es el cambio, el cambio de ciclo de tierras naturales. Lo que pasa es que el ser humano tiene una capacidad de modificar el clima en medidas de tiempo muy cortas. En ese sentido, las mayores modificaciones que he visto físicamente desde el aire desde que estoy fotografiando mi territorio, es como se han expandido las ciudades, su crecimiento horizontal y poco denso. Se han desarrollado grandes áreas naturales, como también un retroceso en los glaciares y una desertificación clara de la cuarta región.

¿Cuál de todos los paisajes ha sido uno de los que más le ha marcado por su belleza?

Me fascina y me encantan los Campos de Hielo Norte, Campos de Hielo Sur y Cordillera Darwin. Creo que esas tres cordilleras son hermosísimas, y aún en un estado de conservación bastante sanos. Es una tremenda oportunidad de preservar ecosistemas muy dinámicos, que el calentamiento global están afectando, como los glaciares, pero que podemos ver un escenario natural, hermoso y en buen momento.

¿Cómo fue fotografiar el eclipse?

Agradezco la invitación que me hizo un amigo que tenía un cupo para ir en camioneta. Me invitó al lugar donde ellos tenían predestinados que iban a observar el eclipse, y, lo planificamos muy bien. Yo ya había participado en un eclipse anterior en 1994, ese fue uno que hubo en Putre y fue una experiencia maravillosa. Con este eclipse yo no quería dejar de vivir esa experiencia y poder registrar en fotografías. Me preparé bien, llevé tres cámaras y pude hacer un registro que me dejó muy satisfecho porque hice un par de fotos que tenía pensadas, y me permitió disfrutar intensamente de eso.

¿Qué le parece que se estén llevando a cabo exposiciones online?

Me parece genial, porque le llevamos a las personas un granito de esperanza, una vista de la naturaleza a través de este grupo de imágenes en las cuales puedan descansar la mirada. Creo que hace mucha falta que la gente se distraiga en algo, ya que, con tantos días de encierro, -que son muy necesarios-, creo que se puede tornar un poco tedioso el día a día. Agradezco los buenos comentarios que he recibido del trabajo aéreo que he realizado de nuestro territorio.

Por: Tamara Candia Ahumada

Periodista Museo Baburizza