Estamos viviendo un momento que solo conocíamos a través de la ficción y relatos históricos de siglos pasados. Pensar en una pandemia con las connotaciones que ha generado el brote de Covid-19 en el mundo entero, resultaba simplemente imposible de imaginar. Sin embargo, se ha cumplido todo lo que podíamos vislumbrar, y quizás, más que ello. Actualmente, nos sentimos asolados por una epidemia desconocida, que posee distintas formas de desarrollo y sin un tratamiento definitivo, que tiene a los científicos de todas partes trabajando por la ansiada vacuna. Mientras tanto, nos debatimos entre la crisis sanitaria, económica y social, que nos afecta tanto o más. Países enteros detenidos. Todo tipo de actividades suspendidas; fronteras cerradas y la mayoría de las personas confinadas y otras saliendo con miedo.

En medio de todo, y como un pequeño rayo de luz, en la larga noche pandémica aparecen el arte y la cultura como dos bálsamos espirituales y buenos faros para alumbrar el espeso camino que atravesamos. Todas las instituciones culturales y todos los trabajadores del arte, sin distinción alguna, y pese a sus propias circunstancias, se han puesto al servicio de la comunidad con lo que tienen y con lo que mejor saben hacer. Hemos visto por doquier teatros, museos, galerías, bibliotecas, archivos, cantantes, poetas y músicos, ofreciendo  contenidos y actividades destinadas a todo público, principalmente a través de las redes sociales y plataformas digitales. Nos han permitido disfrutar de un grato momento de esparcimiento y también de necesaria reflexión del momento que vivimos. Se han puesto una vez más a la altura y principalmente al servicio de toda la comunidad que más que nunca les requiere.

Hoy celebramos el Día Internacional de los Museos, y lo hacemos sin olvidar lo que estamos viviendo e intentando dar lo que se requiere de nosotros como instituciones culturales: volcarnos a nuestro público que buscan el lema establecido este año por ICOM, el Consejo Internacional de Museos, creador de la iniciativa: “Museos para la Igualdad: Diversidad e inclusión”. Nuestros públicos quieren sentirse integrados, acogidos y valorados. Respetados en toda su diversidad, en la sociedad y museos. Es tarea de nosotros ayudar a que esto sea posible, ya que es parte fundamental de nuestra responsabilidad de espacios públicos, dedicados a las personas y construir de esas perspectivas, relatos y contenidos.

Pese a lo complejo del momento que estamos viviendo, me asiste la plena confianza que, una vez superada esta emergencia sanitaria, los museos serán un lugar que cobrarán rápidamente vida. Niños y niñas, adolescentes, adultos mayores, serán quienes primero nos acompañen, y para ellos prepararemos la festividad hoy debemos tener de manera virtual, pero repleta del mismo entusiasmo que nos mueve. ¡Acompáñennos a celebrar!

 

Rafael Torres Arredondo

Director Museo de Bellas Artes de Valparaíso