Valores
Entrada adulto general | $2.000
Estudiantes (con acreditación) | $1000
Adulto mayor (+ 65 años) | $1000
Menores de 12 años | GRATIS
Extranjero | $ 4.000 (Incluye servicio de audio-guía en Inglés, Francés o Portugués)

La pieza artística está ubicada en la sección “Retratos y figuras humanas”.

Tras un tiempo en reparación, el Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso, reinstaló la obra “Retrato de dama antigua” del pintor italiano, Jerónimo Costa, quien fue parte de la también llamada Generación del Centenario, la cual estuvo marcada por una promoción de artistas que se formaron con el maestro español, Fernando Álvarez de Sotomayor.

La presente obra fue donada al Palacio Baburizza, por la señora Sara Costa de Berg y su familia. Sara, hija de Jerónimo Costa, deseaba que su padre tuviese un lugar en nuestro museo, y poder compartir junto a otros artistas, tales como Camilo Mori, Ladislao Cheney, Pedro Lira, entre otros exponentes.

Rafael Torres, director del Museo Baburizza, valoró tener una pieza de un artista como Costa.

Siempre es bueno que nuestro museo pueda dar a conocer al público pintores como los que fueron formados en la Generación del 13. Valparaíso, que es una ciudad que dio vida a importantes artistas, se alegra de que la familia Costa de Berg, haya hecho este acto filantrópico. Estoy muy agradecido por lo que hicieron.

Trayectoria

Jerónimo Costa Arata, nació en Santa Margarita de Liguria, en 1880, y falleció en Santiago en 1967. Tal como indica el sitio web “Artistas visuales chilenos”, fue descendiente de una familia noble europea. “Llegó a Chile a los cuatro años junto a sus padres. En su juventud estudió pintura con Pedro Lira e ingresó luego a la Escuela de Bellas Artes”.

Su personalidad lo diferenciaba del resto de sus compañeros, ya que desarrolló un estilo propio, que se evidenció tanto en sus trabajos como forma de vida.

La forma que habita el espacio

Fabio Cruz Prieto 1952-1997. Fabio Cruz Prieto (1927-2007) fue un inventor. Más allá de la arquitectura y el diseño, al arquitecto le apasionaban las formas y los oficios. Todo se volvía excusa para dar inicio a una nueva invención. (...)