Bolivia

Por Francisco Pereda Beuchat

Bolivia

Por Francisco Pereda Beuchat

Volver a los 17…

Lo canta la Violeta y los tenía yo cuando vi por primera vez a esa gente de tierra y montaña. Tierra buena y salvaje. Tierra de contrastes donde se mezcla la selva y el altiplano. Donde el azul del cielo enceguece el alma y las nubes son de algodón. Donde el tiempo camina a otro ritmo, aunque igual de lapidario a veces.

Tengo recuerdos de realidades ya extinguidas, como el “Camino de la Muerte” a Coroico, en bus, o el Titicaca lleno y fresco, e incluso la geografía de La Paz sin El Alto. Cambió el país y sus procesos sociales. Ser indio dejó de ser un estigma y una vergüenza.

También cambié yo. Mi forma de mirar ese mundo, de sentir esos colores, olores, sonidos y procesos. Incluso el espacio en mi equipaje para una cantidad infinita de rollos fotográficos, también cambió. Cuadros que seleccionaba con la lentitud que vivíamos y que selectivamente iban usando espacio en mi cámara.

Después de vivir un siglo…

También lo dice Violeta y así se sienten estos 40 años de recorridos bolivianos. Recorridos que me llevaron por pueblos donde vi el delirio de algún carnaval y ahora solo el caminar de los fantasmas.

Los años han pasado sin avisar. Han cambiado mucho sin preguntar tampoco. Ahora viajo más liviano. Tarjetas de memoria cargan mi cámara multiplicando la cantidad de imágenes posibles. El Viaje tampoco ha quedado inmune al paso de tantos años. Ahora es un paquete inerte, donde la aventura parece haberse extinguido junto al vértigo en cada curva del Camino de la Muerte. Los nuevos aires parecieran darnos la necesidad de exigirle a la vida un ritmo que sin embargo esa gente de tierra y montaña todavía se niega a seguir.

AGRADECIMIENTOS A GESTORA CULTURAL VERÓNICA BESNIER

Fotografías

Francisco Pereda Beuchat

Con 30 años de oficio, estudios de arquitectura, dirección de fotografía en cine y licenciado en geografía.

Empecé como fotógrafo titular en los más importantes medios de comunicación del país, entre ellos los suplementos de El Mercurio, y revistas como Caras y Cosas, donde pude incursionar más profundamente como retratista. Paralelamente colaboré para distintos medios nacionales y extranjeros hasta el año 96, cuando partí a Francia. Parte de mi tiempo lo dediqué a la fotografía documental y realicé diversos reportajes en Asia y África. Este trabajo fue expuesto en varias salas de Chile, y publicado en diferentes medios.

Al volver a Chile participé en proyectos editoriales desarrollados principalmente por la Junji y la editorial Ocho Libros, entre otros. Actualmente trabajo de manera independiente, combinando la fotografía corporativa con la documental.

Para tomar contacto con el artista pueden visitar su página web www.franciscopereda.cl o visitar su instagram @franciscoperedafoto